La educación nutricional, aliada clave para transformar la salud pública

La educación nutricional, aliada clave para transformar la salud pública
La educación nutricional, aliada clave para transformar la salud pública

 

● Docente de la UAA hizo un llamado a la población a asumir la alimentación como un tema prioritario, más allá de una rutina diaria.
● Desde la infancia hasta la adultez mayor, todas las personas pueden
aprender y reforzar sus hábitos alimenticios, siempre con base en
información confiable, accesible y adaptada a sus posibilidades.

Para la Universidad Autónoma de Aguascalientes, la formación de profesionales
comprometidos con la transformación social es una prioridad. En este contexto, la
educación nutricional se posiciona como una herramienta fundamental para
mejorar la calidad de vida de las personas desde la prevención, la conciencia
alimentaria y la cercanía con las comunidades.
Así lo considera la Lic. Magaly García Gómez, docente del Departamento de
Nutrición, quien lleva a cabo la enseñanza de la nutrición poblacional y el impulso
de estrategias que ayuden a modificar hábitos alimenticios desde una visión
cercana, realista y sensible al entorno de cada persona.
A partir de su experiencia, la maestra destaca que orientar a la población sobre
cuáles son los hábitos más adecuados puede hacer una gran diferencia en la
salud pública. A lo largo de los años, explica, los cambios en el estilo de vida,
como el acelerado ritmo laboral y la industrialización de los alimentos, han influido
en una alimentación menos natural y más procesada, lo que ha impactado
directamente en el estado de salud de las personas.
Por ello, la educación en nutrición debe acompañar cada etapa de la vida. Desde
la infancia hasta la adultez mayor, todas las personas pueden aprender y reforzar
sus hábitos alimenticios, siempre con base en información confiable, accesible y
adaptada a sus posibilidades. “No se trata de dejar de comer ciertos alimentos,
sino de organizarse, retomar lo bueno de la alimentación tradicional y entender
sus beneficios”, señala.
Uno de los retos más frecuentes que enfrentan las comunidades, agrega, es el
acceso limitado a información confiable. Aunque actualmente muchas personas
cuentan con teléfonos o televisión, es esencial enseñarles a utilizar estos medios
como herramientas para su bienestar. En este sentido, también enfatiza la
importancia de formar a los futuros nutriólogos con una visión amplia de su campo

profesional, más allá del ámbito clínico, y con un fuerte compromiso hacia el
trabajo comunitario.
Desde su rol como docente, impulsa a sus estudiantes a comprender que para
educar en nutrición es necesario primero conocer el entorno de las personas a
quienes se atiende. “Hay que preguntar qué recursos tienen, qué posibilidades
hay, y a partir de eso diseñar un plan de alimentación. La educación tiene que
partir de lo real, de lo que sí se puede hacer”, afirma.
Reconoce además el papel fundamental que tienen tanto las instituciones de salud
como las educativas en el impulso de programas comunitarios que promuevan una
cultura de alimentación saludable. El trabajo colaborativo, la participación activa de
la comunidad y la claridad de los objetivos son esenciales para lograr una
verdadera transformación que se mantenga a largo plazo.
Finalmente, la académica hace un llamado a toda la población a asumir la
alimentación como un tema prioritario, más allá de una rutina diaria. Considerarla
como una parte integral de la salud puede marcar la diferencia en la prevención de
enfermedades y en la mejora del bienestar general.

About El Látigo Digital 48605 Articles
El Látigo Digital somos periodismo profesional

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*