● La industria del empaque alcanzará los 1.5 billones de dólares este año; la UAA busca que el diseño sea la clave para reducir su impacto ambiental.
● La investigación propone el eco packaging como herramienta para combatir el greenwashing y orientar a los usuarios hacia un consumo responsable.
La Universidad Autónoma de Aguascalientes lidera una investigación centrada encomprender y optimizar la relación entre el diseño gráfico y el packaging, con el
objetivo de fomentar una cultura de sostenibilidad y reducir el impacto ambiental
de una industria que, este año, podría superar un valor de 1.5 billones de dólares.
Bajo el título “Diseño sostenible orientado a la ecoinnovación”, el proyecto es
encabezado por la Dra. Alma Rosa Real Paredes, docente adscrita al
Departamento de Diseño Gráfico de la UAA. El equipo cuenta además con la
colaboración externa de la Dra. Jaqueline Martínez (UAS/UAZ) e interna del Dr.
Ricardo A. López León y el Mtro. Rommel Ulises Gutiérrez, así como de cuatro
alumnos becarios de 4º, 6º y 7º semestre de la Licenciatura en Diseño Gráfico de
la institución.
El trabajo parte de una premisa clara: el empaque no solo debe proteger y
presentar un producto sino que, mediante la intervención estratégica del diseño,
debe orientar al usuario hacia comportamientos ecológicos.
Aunque la función tradicional del packaging es garantizar la conservación de un
producto, la Dra. Real Paredes advierte sobre las consecuencias ambientales que
no pueden ignorarse: “Tomamos como referencia la ‘isla de plásticos’ en el
Pacífico, donde más del 80% de los residuos acumulados provienen de
contenedores plásticos de la pesca, y el resto de microplásticos y desechos de
consumo cotidiano”, explicó la investigadora.
Esta problemática, que comenzó a visibilizarse en los años 80, ha llevado al
diseño sostenible a evolucionar. Si bien en la década de los 90 prevalecía el
interés económico, hoy el enfoque busca procesos circulares para que el empaque
disminuya su impacto en el ecosistema.
Para la Dra. Real Paredes, el papel del diseñador en el “ecopackaging” es
fundamental para evitar prácticas engañosas. Un objetivo clave es combatir el
greenwashing —término usado cuando las marcas se promocionan como
ecológicas sin implementar prácticas sostenibles reales—. Al respecto, la experta
señala que se requiere una nueva visión desde el boceto: crear propuestas que
sean visualmente atractivas y rentables para las empresas, pero técnica y
éticamente responsables.
Este estudio inició con un análisis exhaustivo de 100 artículos científicos
publicados en los últimos cinco años. Mediante el uso de software especializado,
se categorizaron conceptos de ecoinnovación y se identificaron las tendencias
globales en el ámbito económico-administrativo. Además, durante el segundo
semestre de 2025, la investigación se expandió para consultar a expertos de
México y Latinoamérica.
Los resultados preliminares muestran un contraste importante: mientras que los
países europeos implementan normativas estrictas y filtros de mercado, en México
las políticas de empaquetado aún suelen ser laxas. A pesar de que se producen
más de 300 millones de toneladas de residuos plásticos anualmente, la
implementación de alternativas sostenibles a gran escala sigue siendo costosa; no
obstante, la colaboración entre el diseño industrial y la tecnología está logrando
abaratar costos de manera progresiva.
“Queremos dar a conocer la relevancia que tiene el packaging como una
herramienta de comunicación didáctica. Buscamos que los usuarios sean más
conscientes de lo que consumen y que, desde el diseño, entendamos que se
necesita un trabajo colectivo para avanzar”, concluyó la Dra. Real Paredes, quien
puntualizó que esta investigación finalizará en diciembre del presente año.

Leave a Reply