● El 40% de personas con Trastorno del Espectro Autista presenta una ametropía. Las más frecuentes, hipermetropía y astigmatismo en sus diversas presentaciones.
● El tema será abordado el próximo sábado 05 de abril durante la charla “Autismo y visión”, como parte del programa Helikón de la UAA.
La Mtra. Elizabeth Casillas Casillas, profesora del Departamento de Optometría de
la Universidad Autónoma de Aguascalientes explicó cómo algunas alteraciones
visuales pueden llevar a una persona con Trastorno del Espectro Autista (TEA) a
experimentar el mundo de manera distinta.
Con ello, destacó la importancia del trabajo interdisciplinario entre optometristas,
psicólogos y pedagogos para ofrecer un enfoque integral al tratamiento de las
personas autistas, resaltando que una buena comunicación es imprescindible para
brindar el mayor beneficio a los pacientes.
El próximo 05 de abril como parte del programa Helikón de la UAA, la Mtra.
Elizabeth Casillas impartirá la charla “Autismo y Visión”, la cual tendrá como
objetivo resaltar la importancia de comprender esta condición, sensibilizar a la
sociedad, así como promover una evaluación visual oportuna.
Como antecedente, la maestra dio a conocer algunas características visuales
asociadas con el autismo, la principal es que para una persona con TEA el
contacto visual puede ser un reto. Detalló que una visión deficiente puede afectar
el proceso de aprendizaje, no sólo en personas con este trastorno, si no en
cualquier persona: el cerebro no recibe imágenes nítidas y se altera el
procesamiento de información visual, especialmente en el área visual espacial,
creando confusión y desorientación en el espacio, lo que puede dificultar las
tareas diarias.
Además, señaló que aunque la visión sea de un 100%, si las habilidades visuales
como la posición ocular, los movimientos oculares de seguimiento y convergencia
o el sistema de enfoque se encuentran deficientes, presentará molestias de fatiga
ocular, dolores de cabeza, visión borrosa de cerca o bien, una desviación ocular,
lo que repercute también en el proceso de lectoescritura.
En ese sentido, la maestra dio a conocer que diversos estudios han reportado
algunas condiciones que están presentes en los casos de TEA. El 40% presenta
una ametropía, la más frecuente hipermetropía y astigmatismo en sus diversas
presentaciones; entre un 15% y 30% padecen estrabismo, principalmente la
desviación divergente; un 30% insuficiencia de convergencia; y en menor
porcentaje, se han reportado casos de alteraciones en el sistema de enfoque, en
los movimientos oculares o en las habilidades de procesamiento o percepción
visual.
Por otra parte, Casillas Casillas señaló que existen métodos o técnicas
optométricas para evaluar la visión en personas con trastorno del espectro autista.
Recomendó, en primer lugar, proporcionar un ambiente tranquilo y de confianza.
Explicó que, durante el examen visual, lo mejor es basar la evaluación en pruebas
objetivas en las cuales el optometrista obtiene la información sin requerir la
colaboración del paciente, y se debe evitar en la medida de lo posible tocar al
paciente y realizar los procedimientos rápidamente.
Finalmente, la académica destacó que el examen optométrico se debe enfocar en
identificar la cantidad de visión y el estado refractivo, la salud de las estructuras
oculares y las habilidades de eficiencia y procesamiento visual. Sin embargo, si la
cooperación del paciente no es adecuada, se debe considerar continuar el
examen en otro momento. Cabe decir que la estimulación visual es una
herramienta que puede ayudar a las personas con autismo a mejorar en gran
medida su capacidad de comunicación, su postura, seguridad y sus habilidades
sociales.

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