Nuestra Soberanía Endeble.

Publicidad

Nuestra Soberanía Endeble.
Nuestra Soberanía Endeble.

Por Luis Aguilar Trinidad.

No es una metáfora ni una loa hablar de estoicismo y austeridad cuando nos referimos a uno de los héroes más grandes de nuestra historia, Benito Juárez, porque a diferencia de los Generales del viejo régimen que eran militares condecorados, elegantes que gustaban de los gustos caros refinados europeos al estilo de la realeza, las suntuosas fiestas y los gastos estratosféricos a costa de la pobreza de un pueblo sufrido trabajador y explotado con la complacencia de sus gobiernos entreguistas vende-patrias, vende territorios, vende dignidad, Juárez era un personaje ejemplar, apegado a su esposa, un hombre de familia y con un estrecho círculo de amigos.
En México su figura fue controversial entre otras cosas por su permanencia en la presidencia durante 14 años; sin embargo habremos de considerar la situación socio-política del país en esos momentos tan críticos porque estamos hablando de un México asolado por una guerra civil y una intervención extranjera, un Presidente sin el apoyo del Congreso y que a pesar de todo eso buscaba establecer su gobierno bajo un Régimen Constitucional fortalecido de tal manera que pudiera preservar su soberanía.
Benito Pablo Juárez García nació el 21 de marzo de 1806 en Guelatao Oaxaca que era un pueblo pequeño donde habitaban escasamente 20 familias ubicado en las cercanías de Santo Tomás de Ixtlán.
Los Padres de Benito fueron Marcelino Juárez y Brígida García; sin embargo quedó huérfano en 1809 y a tan temprana edad pasó a vivir con sus abuelos, poco tiempo después con su tío quien le enseñó a leer y le trasmitió la idea de llegar a ser eclesiástico.
Por esos años los Reyes Borbones ordenaban una escuela en cada parroquia a pesar de lo cual ni en Guelatao ni en Ixtlán se instaló escuela alguna, razón por la cual cuando una familia deseaba educar a sus hijos requería de trasladarlos a Oaxaca y debían pagar una pensión, cuando no se tenían los recursos suficientes para cubrir esos gastos ofrecían a sus hijos para que trabajasen en casas particulares a condición de que los enseñaran a leer y escribir.
El niño Benito no fue beneficiado por su tío ni de una u otra manera, solamente le daba esperanzas de llevarlo a Oaxaca, cosa que nunca sucedió. Ante ese panorama, el carácter inquieto y la importante misión que tenía encomendada sin todavía saberlo, el 17 de diciembre de 1818 teniendo escasamente 12 años de edad, Benito decide fugarse de Guelatao rumbo a Oaxaca y buscando nuevos horizontes llega con su hermana María Josefa que era cocinera de Don Antonio Maza. Al transcurso de unas semanas le fue encontrado un protector llamado Antonio de Salanueva, un monje franciscano quien le facilitó a Benito la oportunidad de asistir a la Escuela Real; una vez ahí, aprendió a leer y a escribir, memorizó el catecismo del Padre Ripalda y aprendió a hablar el castellano con todos los vicios del vulgo debido a la mala calidad de la instrucción, detalle detectado por Benito que para superar ese exabrupto decidió autoeducarse.
Buscando la superación Benito se convenció que el mejor camino para lograrlo era ingresando al Seminario de Oaxaca, asunto que logró como capense (alumno externo).
Ya una vez en el Seminario estudió gramática latina.
El 27 de septiembre de 1821 Iturbide, Guerrero y O’Donojú celebraron la fundación del Imperio Mexicano después de haber consumado la Independencia, hecho histórico realizado en condiciones muy deplorables dado que México estaba constituido por una sociedad multinacional que hablaba más de cien lenguas y carecía totalmente de experiencia política.
Se cometió un error garrafal porque los organismos de gobierno contaban con viejas instituciones totalmente desorganizadas, sin recursos para pagar salarios y con el fantasma de la reconquista rondando sin tregua, ¿cuál fue el error? NO HABER CAMBIADO LA ESTRUCTURA GENERAL DEL GOBIERNO.
Ante ese escenario era imposible sacar adelante el proyecto imperial porque las ideas convergentes, divergentes e intransigentes derivadas de las pugnas entre masones, Insurgente, Realistas, Borbonistas y Repúblicanos se encargaron de enterrar el Imperio apenas naciente.
Guadalajara, Zacatecas, Yucatán y Oaxaca se declararon Estados libres y Soberanos, lo que dio lugar a la aparición del federalismo con la intención de arrollar ese regionalismo.
El 4 de octubre de 1824 se promulgó la Constitución que declaró los Estados Unidos Mexicanos como un Sistema Republicano Representativo y Federal, de esa manera también se estableció la Soberanía de los Estados pero se debilitó el poder del Gobierno Federal porque se le quitó el poder fiscal sobre los ciudadanos quedándole solamente las aduanas pero casi ningún estado cumplió con regularidad este compromiso con la federación y sin embargo el gobierno federal tenía la obligación de pagar la deuda heredada, la defensa del territorio y la pacificación del país.
Se establecieron las milicias para vigilar el orden local, pero muy convenientemente los gobiernos de los estados los interpretaron como órganos que estaban instalados con la finalidad de preservar la soberanía estatal.
Por otra parte y definitivamente tema toral había una gran confusión y demasiadas imprecisiones en relación a cuáles eran las facultades de la iglesia y cuáles las del gobierno federal, porque se llegaba al grado de que las constituciones estatales le otorgaban al gobernador facultades para intervenir en el nombramiento de las dignidades de la iglesia, o también tenían el derecho si así lo decidían, de enajenar los bienes eclesiásticos.
El Poder Supremo Federal era el Poder Legislativo, de esa manera se explica por qué Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero, Anastasio Bustamante, Valentín Gómez Farías y Antonio López de Santa Ana pudieron gobernar con poderes extraordinarios.
México recién nacido se convirtió en el país más amenazado del continente debido a la dimensión de su territorio, su producción de plata, su debilidad y su incapacidad manifiesta de defender su soberanía.

Publicidad

About El Látigo Digital 11013 Articles
El Látigo Digital somos periodismo profesional

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*