Lado lóbrego de la Revolución Mexicana.

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Latigazo Manzano.
Latigazo Manzano.

(Parte I).

Por Oscar Manzano.

Durante el transcurso del tiempo, el día 20 de noviembre es motivo de celebración nacional, en virtud de que se le asocia a la fecha en que dio inicio de la Revolución Mexicana en el año de 1910, situación por demás confusa e incierta, dado que, se destaca la participación de distintos personajes, incluidos, además de los caudillos, a los que de alguna manera asumieron el cargo de Presidente de México.

A todo ello, se advierten serias contraposiciones o en el mejor de los casos, distintas interpretaciones históricas, de ahí, la exposición del lado lóbrego de la Revolución Mexicana, es decir, sin aceptar como absolutos los hechos de la novela que nos narran, a lo largo de ese suceso que marcó en sí, no sólo a nuestra Nación, si no, a todo el mundo en el aspecto de transformación, siendo pues, la justicia y la igualdad los únicos ejes rectores, que dieron pie al levantamiento revolucionario; es más, se hace necesario reseñar algo de los antecedentes de esos ilustres que figuraron en esa gesta social, por lo que, daremos inicio con precisar lo concerniente a Francisco I. Madero, cuya “I” corresponde a Ignacio en vez de, Indalecio; nacido en Parras de la Fuente, Coahuila, 1873 – México, 1913, se convirtió en político mexicano, fiel opositor al régimen de Porfirio Díaz, lo que fuera realmente el motivo principal para el arranque de la Revolución mexicana, su sencillez, idealismo que enorgullecieron a sus firmes convicciones con tinte de democracia, aunado a su marcada preocupación social, afrontó esa dictadura, por conducto de su candidatura como cabeza del Partido Antirreeleccionista en los comicios de 1910, a lo que, tras ser detenido en plena campaña electoral y obligándolo al exilio, supuso que sólo un levantamiento popular podía traer un verdadero cambio. Redactó así, desde el exilio el Plan de San Luis, un programa político que incluía un llamado a alzarse en armas contra el régimen dictatorial de Díaz el 20 de noviembre de 1910, fecha recordada como de inicio de la Revolución mexicana, derivado de ese triunfo revolucionario, se encumbró en la presidencia (1911-1913), pero, a raíz del descontento con líderes agraristas radicales y presionado a la vez por los sectores conservadores y desde luego, por los Estados Unidos, terminó siendo traicionado y asesinado por Victoriano Huerta, unode sus generales de confianza.

Así pues, aparece el nombre de Victoriano Huerta, sujeto convertido en uno de los personajes más polémicos de la Revolución, originario de Colotlán, Jalisco, nacido el 23 de marzo de 1845, gozó del acercamiento con Donato Guerra que buscabaun secretario particular, por lo que, Huerta había recibido educación en una escuela municipal que estaba bajo la dirección de un sacerdote, así que aprovechó su alfabetización y se ofreció como voluntario y como recompensa por su servicio, Huerta recibió una beca para estudiar en el Colegio Militar, donde tuvo notas de excelencia, ante eso, tuvo el reconocimiento nada menos que del presidente Benito Pablo Juárez García, quien con beneplácito lo ovacionó en la entrega de reconocimientos a Cadetes.

Desde luego que Doroteo Arango, mejor conocido como “Pancho Villa” a la vez que Emiliano Zapata, fueron actores determinantes como luchadores revolucionarios, más sin embargo, a manera de validar los resultados de todo ello, aunado a interpretar todo lo que comúnmente se evita comentar, es mejor pues, enmarcar éste análisis, desde el enfoque presidencial.

Continuando con esa tesitura, hay que mencionar a Venustiano Carranza Garza, oriundo de Cuatro Ciénegas, Coahuila, nacido el 29 de diciembre de 1859, se caracterizó por ser un político, militar y empresario mexicano que participó prácticamente en la segunda etapa de la Revolución mexicana, sobretodo al figurar como el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, a raíz del consabido asesinato de Madero, trayendo por consiguiente, el derrocamiento al gobierno dictatorial de Victoriano Huerta, es más, también tuvo la responsabilidad de ocupar el Poder Ejecutivo desde el 14 de agosto de 1914 hasta el 30 de abril de 1917 ​y en sí, presidente de México constitucionalmente reconocido de 1917 a 1920.

Cabe señalar que a Carranza se le consideró como miembro integrante de una reconocida familia de la región, siendo su padre el coronel Jesús Carranza Neira, militar de la causa republicana y admirador ferviente de Benito Juárez, por tanto, su figura de él, permitió educarle a sus hijos; el coronel Carranza también fue en varias ocasiones presidente municipal de Cuatro Ciénegas, y jefe político de Monclova, tras su muerte, lo sustituyó Venustiano en la presidencia municipal.

Una vez dado el golpe de Estado que permitió el ascenso del general Victoriano Huerta a la Presidencia de la República, y con la muerte de Francisco I. Madero, el 26 de marzo de 1913 Venustiano Carranza proclamó el Plan de Guadalupe e inició la organización de sus tropas para hacer frente al Ejército federal y derrocar a Huerta, con el compromiso de que una vez que su Ejército entrara a la Ciudad de México, convocaría a elecciones.

Así, Carranza encaminó hacia la Ciudad de México, y con ello una serie de contiendas contra las fuerzas huertistas: Francisco Villa, al mando de la División del Norte, ocupó Chihuahua y Durango; y Álvaro Obregón, al mando del Ejército del Noroeste, triunfó en Sonora, Sinaloa y Jalisco. También triunfaron en Zacatecas, donde se libró la última contienda de la Revolución Constitucionalista.

Tomando en cuenta las derrotas acumuladas, Huerta nunca logró el reconocimiento del gobierno norteamericano, incluso tuvo que enfrentar la invasión de aquella Nación al puerto de Veracruz, por lo que su gobierno se vio considerablemente debilitado.

El triunfo del Constitucionalismo se logró el 15 de julio de 1914, cuando el Congreso de la Unión aceptó la renuncia de Victoriano Huerta. En su lugar quedó Francisco S. Carbajal, entonces Secretario de Relaciones Exteriores, quien negoció la rendición y disolución del Ejército federal, así como la entrada de los constitucionalistas a la capital.

Como cierre de esa etapa de culminación de los intereses de la Revolución, el rol que jugó Álvaro Obregón Salido, siendo Navojoa, Sonora, la tierra que lo viera nacer ese 19 de febrero de 1880, también fue un militar y político mexicano que se enroló en la causa revolucionaria y tras ello, ascendió a ser Presidente de México desde 1 de diciembre de 1920, a lo antes enunciado, es necesario identificarlo en las filas de Madero para combatir al general Díaz.

Dentro de su activa participación y tras la caída de Díaz y el aparente triunfo revolucionario, Obregón se retiró a la vida privada, regresándose en 1913 apoyando a Carranza en su lucha contra Huerta, fue así, jefe de la división del Ejército Constitucionalista destacándose como triunfador ante los federales en muchas batallas, sin embargo, al producirse la ruptura entre el grupo de Emiliano Zapata y Francisco Villa con Carranza a causa de la Soberana Convención Revolucionaria de Aguascalientes en el año de 1914, Obregón se mantuvo leal a Carranza y fue el encargado de perseguir a Villa en el norte del país. Lo derrotó en la afamada Batalla de Celaya en donde, una bomba le arrancó el brazo derecho, dejándole manco, por consiguiente.

Una vez que lograron su triunfo, marchó escoltando a Carranza a Querétaro, lugar donde se redactó la Constitución de 1917 siendo distinguido con el nombramiento de Ministro de Guerray Marina, renunciando el 30 de abril de ese año, aislándose para preparar su campaña presidencia, teniendo el antecedente al encabezar en 1920 la Rebelión de Agua Prieta, nada más y nada menos que contra Carranza, que pretendía imponer a Ignacio Bonillas como su sucesor. Triunfó, y tras el interinato de Adolfo de la Huerta fue elegido presidente, teniendo inconfundiblemente el logró que generó elreconocimiento de Estados Unidos de América en 1923, fecha en la que se instauró el “Tratado de Bucareli”, e el cual, se dotó y concedió de privilegios a los empresarios y gobernantes norteamericanos, motivo suficiente, para ahondar en la próxima ocasión más al respecto y dilucidar ese lóbrego panorama que tiene la Revolución Mexicana, partiendo de la secuencia de los hechos en los que, en definitiva, resaltaron los antes referidos, siendo apoyados y llevados de su mano, por intereses internacionales que se tenían, más aún, desde el enfoque de la iniciativa privada en materia energética, objeto de tela de juicio y estudio minucioso, que nos llevará a observar las ambiciones y disputas entre el mundo del país vecino de EE.UU. con países europeos, por lo cual, describiremos a detalle, ciertas notas para enmarcar la activa participación de extranjeros en la vida nacional y por ende, las circunstanciadas traiciones…

 

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